jueves, 3 de marzo de 2005

Cierre por agotamiento mental

Queridos lectores, gracias por todo el apoyo que me habéis dado estos cinco meses, pero me veo obligado a dejar de escribir en este blog durante unas semanas, quizá días, quizá meses, no lo sé. Tengo que pensar que hacer con este mi amado blog, que me ha dado alegrías y tristezas, pero al que no puedo dedicarle el tiempo que creo necesario para que sea lo suficientemente bueno para ustedes.
Gracias, de todo corazón. Espero veros pronto de nuevo. Así sea.

jueves, 24 de febrero de 2005

Que viene, que viene, eh, eh

Me he dado cuenta de que estoy escribiendo cada jueves en el blog, pero cosas con poquita sustancia. Esto es porque no se me ocurre nada que escribir, la verdad, estoy como sequito. Por contar algo, pues parece ser que los gaditanos, tras cinco años de espera, van a venir a visitar Salamanca. Pues bueno, como estoy en plan pesimista, cuento: va a hacer un frío de cojones, así que guantes, gorrito, bufanda y pijama debajo de la ropa, como para ir al colegio. No va a hacer falta hielo, eso sí, pero unos dedos nuevos van a caer -tras los viejos que caerán antes por el peazo frío-. A ver si nieva, que por lo menos da alegría. Además, no hay Mercadona, por lo que las garrafas de tinto y los whisky Royal Swan no sé de dónde carajo los vamos a sacar. No importa, hay otros supermercados como Champion, Día%, Carrefour, El Árbol, Eroski y la pepa de enfrente o los tuentifor. Así que ná, a disfrutar del fin de semana. Así sea.

jueves, 17 de febrero de 2005

No idea

¿Sabéis lo triste que es entrar con toda tu ilusión en el blog para poner algo y que no se te ocurra ndad? Es una mierda, me siento totalmente impotente -no en el sentido sexual, chicas, ejem-, y lo peor es que a medida que escribo esto peor me siento, porque mi mente está vacía.
¡Necesito ideas!
Sin ideas no soy nadie, estoy vacío. Sin nada, no soy nadie. Perdido en la arboleda perdida albertiana, un Robinson Crusoe en el océano de la mente, una navegación sin sentido ni ideas en el mar del Internet. Parezco un disco de Massiel en las listas de ventas, o una canción de Alex Ubago, sin ideas. Ohh, nada de nada.
Debo recobrar las ideas. Así sea.

jueves, 10 de febrero de 2005

23

Es un número mágico, dicen aquellos que vieron volar a Michael Jordan, o galáctico, los que ven ¿jugar? al fútbol a David Beckham. Para mí, no es lo uno ni lo otro, es un número más, bonito, que no desagrada. Tiene dos cifras consecutivas, pero no marcan ni el inicio ni el fin de nada.
Sólo es el 23.
Entre los infinitos números, me ha tocado vivirlo durante todo un año. No me importa, no me supone un trauma. Tal vez me sirva para madurar, ojalá, o me desboque aún más. No sé qué será.
Tan solo es el 23.
Y nada más. A lo mejor es un punto de inflexión en mi vida, ojalá hacia el paraíso, pero puede que se dirija al infierno sin remedio. Ya lo veremos. Quizás suponga un giro en mi carrera de estudiante, o me convierta en uno más de tantos que deambulan por ahí sin rumbo ni brújula.
Pero, realmente, nada más que es el 23.
¿Y si encuentro el camino de la felicidad que hace tanto abandoné por la incomprensión hacia mi propio y abstruso yo y la neblina de la omnipotencia, que me dejó inerme el corazón?
Ojalá, aunque el 23 sólo sea eso, el 23, un número, mi edad, sólo eso, una edad.
Así sea.

miércoles, 9 de febrero de 2005

Aparcamientos para minusválidos

Quiero plantear aquí un debate que no sé si será fecundo, pero que ha hecho comerme el coco esta tarde. La cosa está en que si alguien que no es minusválido aparca en una zona de minusválidos, tiene multa al canto. Pero...¿ocurre lo mismo si la situación es la contraria? En mi humilde opinión, así debería ser, sólo en el caso de que haya plazas libres en la zona que así se les ha reservado. Quiero dejar claro que me parece bien la discriminación positiva para con los minusválidos que las administraciones públicas practica, pues son imprescindibles su plena integración social y las políticas de igualdad que para ello se llevan a cabo. Así, que desde un punto de vista igualitario, tanto los minusválidos como los que no lo son deberían ser multados por ocupar una plaza de parking, ya sea en Cádiz, Salamanca o Beijing, pues la plena igualdad se consigue tanto con los plenos derechos como con las plenas obligaciones. Así sea.

lunes, 7 de febrero de 2005

Dormido en el Comes

Joe, chavales, que pechá de dormir me di el otro día en el autobús de Cádiz para Puerto Real, tras una aguada noche de carnaval que no por ello la deslució. La verdad que nos lo pasamos bien, y pudo haber sido mucho mejor si no hubiera estado tan cansado de los exámenes y del viaje de Salamanca para Cádiz. Pero es que la vuelta en el Comes fue mortal, no podía con mi alma ni con tantos litros de kalimotxo -o calimocho o kalimosho, como sea, amos- en el cuerpo ni en el hígado, así que ocurrió lo que tenía que ocurrir: dormido y cachondeo de esta gente. Pero vamos, que no importa. Lo que sí estuvo bien fue la peazo noche que pasamos con los arandinos y con tó la gente que había por allí, la mojá a las 3 de la mañana, el buscar un puto portal que no es encontró y esos peazos de disfraces de princesa de 12 años, de profe de gimnasia de la ESO, de preso, de pirata, de ardilla corroída u oso, según cómo se mire, y como no, el clásico de los clásicos, el disfraz de indio del Edu, que a ver si cambia, pishita mía. Así sea.

sábado, 5 de febrero de 2005

Carnaval, carnaval

Y otro año más de nuevo en el Carnaval, el carnaval de Cádiz, la tierra de los pobres que no chulean de ello, sino que lo viven sin importarle el glamour que otras fiestas quieran darle, sin importarle lo que se piense de s costumbrismo, pues sabemos los gaditanos que nuestra imaginación no tiene límites y que tan pronto vamos de templario como vamos de cura, tan pronto vamos de oso panda como vamos de monja. Así somos, y así nos va, pasándonoslo bien, muy bien, y atrayendo cada año a más gente, de todos lados, que sólo quieren disfrutar sin tener una pluma en la cabeza -a no ser que vayan de indios-. Así que a pasarlo bien, gente. Así sea.

viernes, 4 de febrero de 2005

Qué de gente

Amados lectores, oh, queridos míos. Gracias por entrar en esta página, que no es mía sino de todos, siendo yo el introductor de temas y nuevas discusiones y debates únicamente. Quiero agradeceros vuestra presencia aquí, mil gracias. Espero que sigáis haciéndolo, pues esto no ha hecho más que empezar, y lo mejor está por llegar. Lo digo por decir, evidentemente, pero bueno, esperémoslo. Al igual que entran ustedes, oh amigos míos, hay otra gente desconocida que entra. Os explico y detallo: 515 Spain 62 Venezuela 61 Mexico 52 Uruguay 40 United States 13 Argentina 10 Colombia 6 Canada 4 Ecuador 4 France 4 Puerto Rico 4 El Salvador 2 Switzerland 2 Brunei Darussalam 2 Portugal 2 Peru 2 Chile 2 Brazil 2 Sweden 2 Satellite Provider 2 Bolivia 1 Japan 1 United Kingdom Gente de tós laos, juzguen por ustedes mismos, hasta desde un satélite. El éxito de esta página es tremendo. Y que siga así. Gracias. Así sea.

miércoles, 2 de febrero de 2005

Tres de un tirón

Hoy ha sido el comienzo de la triada que no permite escribir lo a menudo que yo quisiera en esta estancia virtual. Sí, tres exámenes seguidos y jodidos, que está la cosa muy mala. Lo bien qye estarían los exámenes puestos uno cada semanita, con tiempo, con tranquilidad, pero los que ponen las fechas no se coscan de ello. Claro, ellos no los van a hacer, claro. Pero los que estamos puteados somos nosotros, los estudiantes, que nos tenemos que jartar de estudiar y no tenemos ni descanso ni ná de ná. ¿Os imagináis un examen con tu cañita y tu pincho de papas bravas al lado? Eso sí que estaría bien, mucho más familiar y no tan impersonal. Haces el examen y adiós, hasta nunca, hala, ahí queda. Qué poca interacción social, no puede ser. Luchemos por cambiarlo. Menos mal que llega el Carnaval ya mismo, y la vamos a liar un montón. Así sea.

martes, 25 de enero de 2005

Tacones no, por favor

Todo el mundo sabe lo molesto que es que suene un móvil dentro de la biblioteca cuando tú estás dentro de ella. Por eso hay tantos carteles que indican que se acuerde la gente de apagarlo, desconectarlo o ponerlo en silencio antes de entrar: primero, para no molestar a la gente que estudia; segundo, para que no te avergüences de que te haya sonado: y tercero, para que tu colega de estudio no tega vergüenza ajena de ti. Bien, pero yo me pregunto: ¿por qué no hay un cartel que indique de la peligrosidad de los tacones? Eso sí que molesta, pues a los móviles ya nos hemos acostumbrado todos. Pero los tacones joden, y mucho. Se debería poner en la puerta de la biblioteca a un árbitro de fútbol, el que mira los tacos, y el/la que tenga tacones, no entra. O también poner algo como en la bolera, que te tienes que cambiar los zapatos. Deme un 38, por favor. Así de fácil. O que esa gente lleve unas chanclas en la mochila para cambiarse antes de entrar.Y es que el remedio de matar a los/las que llevan tacones es demasiado dura, pero en último término puede sernos útil. Abajo los tacones en las bibliotecas. Así sea.

sábado, 22 de enero de 2005

No sé qué poner

Es la verdad, no sé qué poner. Estoy imbuido del espíritu gris de un día como hoy. se me nubla la mente, es como una neblina amarga, una llovizna fina que no deja ver más allá de tus narices -las mías en este caso-, y los días así me siento raro, todo lo veo abstruso. Nada más espero que salga el sol y me ilumine, ilumine la calle, encienda la chispa de mi imaginación, porque así no puedo seguir. Una vela apagada, una bombilla fundida, una nevera caliente. No hay ideas, no hay nada. Y de este modo no somos nadie. Ay, la luz, ¿dónde está? No quiero seguirla, sólo quiero verla. Y que hinche mi pecho y enrojezca mis mejillas. La luz. ¿Dónde te metes? Te necesito ahora, o pronto, no quiero agobiarte con mis deseos. Pero aparece.
Así sea.

viernes, 21 de enero de 2005

Más galletas rancias

Hoy vine feliz a la biblioteca pensando que por fin se habían acabado las galletas rancias y que por fin podría merendar algo decente, como las galletas recubiertas de chocolate del Plus Superdescuento con los graciosos Chiquiprecios como reclamo, pero no, busqué en el armarillo de las meriendas y encontré ¡otro paquete de galletas rancias abiertas desde noviembre! ¡Y encima casi lleno! Y lo peor, del mismo tipo que las de ayer. Supertriste. Por lo que sigo estudiando y comiendo galletas rancias, qué le vamos a hacer. Pero al tema, que es el estudio. Así sea.

jueves, 20 de enero de 2005

Galletas rancias

Y aquí estoy yo, comiéndome unas galletas de cacao rellenas de chocolate, que estarían muy ricas si no estuvieran rancias, en la biblioteca sita en calle Plcentinos, departamento de Filología Inglesa, estudiando como un cabrón, y feliz con mis galletas rancias, que llevan abiertas desde que abrimos el paquete en noviembre, y ya ha pasado tiempo. Y es que el tacto de las galletas rancias es diferente, no cruje, es como si hubieran estado mojadas en leche. Aún así, están buenas, porque el chocolate no está pasado -del todo-. Pero algo hay que merendar, que luego no se rinde, y a falta de una palmera de huevo -ay, cuánto añoro las palmeras de huevo de la Pepa-, pues ahí están las galletas rancias. Y voy a seguir merendando, que les está dando la humedad a las galletas y se me van a poner malas. Así sea.

sábado, 15 de enero de 2005

Palabras que me gustan (y1)

PEPÓN.
Etimológicamente, no se sabe de dónde viene. Hay muchas versiones acerca de su origen. Una primera, bastante poco fiable, habla de un tal Pepe, que parece ser tenía un falo monstruoso. Más bien es una leyenda. Otra más certera se refiere a otro Pepe, que pecaba de tener la malvada enfermedad del priapismo.
Estar pepón. Significa tener el pene erecto. Suele ocurrir cuando ves la Selva de los Famosos, cuando te excitas sexualmente y cuando todas las mañanas te levantas con la tienda de campaña puesta. También se suele aceptar la expresión estar todo pepón, cuando la erección es máxima y continuada.
Me gusta decirla porque suena bien, sobre todo cuando gritas ¡yio, tó pepón el tío! ¡iinnn, iinnn!. Cuando se pronuncia suele ser en voz alta, y la ironía suele estar presente en muchas ocasiones.
Les aconsejo que la digan, suele liberar tensiones no deseadas, y uno se queda muy a gusto.
Así sea.

viernes, 14 de enero de 2005

Ahí estaré

Cada día se me ocurren cantidad de temas para compartir con ustedes, amados lectores, pero ninguno llega a cuajar. Y es una pena, pues la mayoría son provechosos y seguro que nos ayudan para con nuestra vida. Perdonad que ahora sea menos constante, pero los exámenes ya están ahí, y aunque más que nunca en mi cabeza bullan ideas y más ideas y más ideas y aún más pues me es más difícil llevarlas a la pantalla, sea por la razón que sea. El tiempo es oro, como diría Tino Romero -o Clint Eastwood o Darth Vader-, y haré lo que pueda para sacar los minutos necesarios para estar cada día -o cada dos- puntualmente con ustedes. Así sea.

jueves, 13 de enero de 2005

sábado, 8 de enero de 2005

Propaganda (y2)

Debo ser tonto, porque hoy me he levantado y he visto las propagandas de los supermercados, y al ver la de uno concreto de cuyo nombre no quiero acordarme, me he emocionado. Casi se me saltan las lágrimas. ¿Por qué? ¡¡Porque hay una oferta de 3x2!! Sí, en Salamanca compramos con el 3x2, vivimos de él durante semanas, y yo creía que no iba a haber otro hasta marzo. Pero no, tenemos otro ahora. Banalidades, lo sé. Me siento vulgar por ver esas ofertas y creer que tengo suerte. Tal es el poder de la propaganda que por unos momentos consiguió nublar mi razón y mi sentido común. Por eso os advierto del grave peligro que corremos, cuidado con la publicidad, cuidado, que ataca sin que nos lo esperemos. Así que el lunes, a comprar, que hay que aprovechar el 3x2. Así sea.

viernes, 7 de enero de 2005

Se acabó la Navidad

Ya no estamos en Navidad. Queda declarado el estado de excepción en las tiendas. Las rebajas comienzan. Las familias se afanan por quitar cuanto antes sus belenes, pues eso ya está "pasado de moda". Hay que gastar esas ingentes cantidades de dinero que los reyes nos han traído. Las rebajas son un buen depositario. El banco nos roba. La caja de ahorros igual. No nos hacen un favor. Hay que ir de nuevo a clase. Tenemos que estudiar los estudiantes. Tienen que seguir trabajando los trabajadores. Tienen que estudiar y trabajar los estudiantes que trabajan. Y también los trabajadores que estudian. Hay que volver a levantarse temprano. Va a ver que ir pensando el disfraz de carnaval. Este año los carnavales son muy pronto. El concurso del Falla empieza el lunes. Todavía casi tenemos el polvorón en la boca. Y sobre la cabeza. Pero los polvorones también han pasado de moda. La Navidad ha pasado de moda. De un día para otro. Yo no me he dado cuenta. No he engordado en Navidad. En fin. Hay que empezar a estudiar. Así sea.

jueves, 6 de enero de 2005

Reyes Magos funcionarios

Hoy, 6 de enero, no podía dejar de escribir sobre esos seres que son los Reyes Magos, esa gente que esta noche va a dejar a algunos regalitos que seguro no se merecen, y a otros les van a dejar nada que seguro tampoco se merecen, pero eso es tema aparte. Así, los RR.MM., como cualesquiera hijos de vecino, tendrán su jornada laboral completita, de 12 a 8, turno de noche, que tiene primas y por eso, como es la noche de Reyes en la que casi nadie trabaja, pues ellos cogen más de 300 días de vacaciones, como los médicos del hospital que trabajan esta noche. Así es la vida del funcionario sanitario, pues si el médico salva vidas, los RR.MM. salvan familias, deseos, ilusiones, y no sólo de los niños, también de adultos y seniles. Y se merecen un descansito -los Reyes, no los médicos-, pues su trabajo apaga muchos fuegos sin control. Eso sí, esta noche se ponen ciegos de brandy en Andalucía, cava en Cataluña y sidra en Asturias, y llegan a Oriente con un pelotazo que no veas, que tardan en recuperarse casi un año. Y los camellos se mean en cualquier esquina, con la pechá de agua que se dan. Y no veas el cutis más ideal de la muerte que tienen en verano con las cantidades de zanahoria que se meten entre pecho y joroba. Pues nada, a ver que nos dejan. Yo sólo me he pedido un libro, y nada más, que no hace falta. Así sea.

miércoles, 5 de enero de 2005

He puesto un tag

Y eso, ¿qué es?, se preguntarán ustedes. Pues es un instrumento sencillísimo para dejar mensajes cortos en el blog. Me he decidido a ponerlo porque he visto que nadie deja nada en los artículos, a no ser que se les haga mención en el mismo, y yo no los culpo, casi que yo hago lo mismo. Así que, como esto del tag es más rápido y fácil, menos trabajoso, pues ahí queda, más cómodo para todos y más dinámico, que le da vidilla al blog.
Instrucciones de uso
  • Escribe tu nombre o nick en ¿Quién eres?
  • Si quieres, puedes poner tu email o página web en Email o webpage
  • Escribe lo que quieras en Pon lo que quieras. Puedes darle a caritas si quieres poner un emoticón o carita
  • Dale a Ponlo ahí arriba, y listo.

Así sea.